Me imagino a cada persona que vea este vídeo le sugerirá algo diferente. Pero a mi, en estos momentos me lleva a decir, pensar en lo siguiente: no siempre escuchamos las necesidades de los más pequeños, sean hij@s o alumn@s, por lo que nos les esperamos, no respetamos su desarrollo, hay cosas que se las pierden y deberíamos dar opotunidad para que ocurriera. Por otro lado la "buena educación" también consiste en no intervenir y debemos de ver oportunidades para hacerlo, es decir, para no actuar, aunque se "ensucien" o se "mojen", ¿no?
martes, 30 de abril de 2013
Y si fuéramos nosotros el perro, ¿esperaríamos?
Me imagino a cada persona que vea este vídeo le sugerirá algo diferente. Pero a mi, en estos momentos me lleva a decir, pensar en lo siguiente: no siempre escuchamos las necesidades de los más pequeños, sean hij@s o alumn@s, por lo que nos les esperamos, no respetamos su desarrollo, hay cosas que se las pierden y deberíamos dar opotunidad para que ocurriera. Por otro lado la "buena educación" también consiste en no intervenir y debemos de ver oportunidades para hacerlo, es decir, para no actuar, aunque se "ensucien" o se "mojen", ¿no?
miércoles, 27 de marzo de 2013
EL ELOGIO DESCRIPTIVO, PERO ¿Y LA CRITICA?
Con motivo de un encuentro que
tuve con los padres para tratar el tema de “cómo fomentar la autoestima en nuestros
hijos”, volví a echar un vistazo a lo que dicen Adele
Feber y Elaine Mazlish en el libro “Cómo
hablar para que sus hijos le escuchen
como escuchar para que sus hijos le hablen” sobre el elogio descriptivo.
En el libro
señala que a veces vocablos como bueno, bonito, fantástico… hacen sentir al
niño incómodo, por eso recurre al el elogio descriptivo que consiste en lo siguiente:
-
El adulto describe en tono estimativo lo que ve o lo que siente.
-
El niño después de escuchar la descripción del adulto puede ensalzarse
a sí mismo.
En un principio no parece
complicado decir a nuestros hijos cosas tales como: “veo que te has esforzado,
esto te ha tenido que llevar mucho tiempo,
es un trabajo muy limpio y bien organizado, has tenido en cuenta lo que
te aconsejé, estoy orgulloso de lo que estás haciendo…”, en fin describir lo
que realmente vemos y lo que sentimos.
No resulta complicado si realmente practicamos la “paternidad atenta”
que decía Kabat-Zinn, o por lo menos lo intentamos. El problema que creo que
tenemos es en aprender a hacer una crítica
descriptiva y no destructiva. Porque qué difícil es cuando nuestro hijo,
nuestra alumna nos muestra algo y lo más fácil es decir: “qué chapuza”, “está
mal”…, y no salimos de ahí. No puedo, no
sé decir otra cosa, parece no haber descripción posible ante algo que ofende a
nuestros sentidos y a nuestro orgullo.
En fin, sería más interesante aprender a hacer críticas descriptivas en las
cuales demos pistas a los pequeños desde dónde pueden mejorar sin darles un
bofetón a su autoestima. Tarea difícil ¿no?
miércoles, 6 de marzo de 2013
jueves, 21 de febrero de 2013
LOS CUATRO SENTIDOS
Pascual y Merche son una pareja de invidentes. Sus hijos deciden regalarles, en su 25 aniversario de casados, un regalo único y especial. Oler, saborear, escuchar, tocar, oír, aquello de los que ellos pueden disfrutar. Qué lo disfrutéis tanto como yo.
domingo, 10 de febrero de 2013
"Padres muuyyyyyy implicados"

"Si quiere un campeón en la familia entrénese, mientras tanto deje a su hijo que juegue feliz"
domingo, 13 de enero de 2013
"Mi hermanito de la luna"
Este bonito cortometraje fue realizado por Frédéric Philibert, padre de un niño con autismo. Cuenta las impresiones que tiene una niña de su hermanito autista. Con lenguaje sencillo y claro nos cuenta por qué su hermano es diferente a los demás, lo que le gusta y lo que no, cómo ella vive esto y cuál sería su deseo.
A final deja abierta la eterna pregunta que se tiene cuando convives o conoces a alguna persona con autismo y sobre todo si es un niño: "¿Hasta que punto vendrá a nuestro encuentro?; ¿hasta que punto podremos ir a su encuentro?".
miércoles, 26 de diciembre de 2012
ALGUNAS EMOCIONES SERÁN TRASTORNOS
He encontrado inquietante la noticia que anuncia que el DSM-V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales editado por la American Psychological Association), pendiente aún de publicar, va a incluir el llamado “Trastorno de Disregulación Disruptiva del estado de ánimo” (DMDD), aplicable a niños que ”exhiben episodios frecuentes de irritabilidad y arrebatos de conducta durante tres o más veces a la semana durante más de un año”. Parece ser que el objetivo de esta Asociación Americana con la inclusión del trastorno, es evitar el sobrediagnóstico de trastorno bipolar en niños, con el consiguiente perjuicio que el tratamiento farmacológico puede conllevar.
Pero, desgraciadamente, no nos sorprende, que cada vez más y más niños estén medicados bajo distintas etiquetas, la más conocida por nosotros es el TDAH pero a partir de ahora, parece ser que un niño o una niña con rabietas o triste (proceso de elaboración del duelo) también necesitará de medicación.
Como se señala en el artículo publicado por Pablo Chacón en la revista Ñ: ¿qué mejor idea que convertir todo en ‘enfermedades’, ‘trastornos’ o ‘desórdenes’? No conformes con eso, los laboratorios han encontrado un nuevo filón: la infancia. ¿Por qué esperar a que el individuo crezca para convertirlo en consumidor de fármacos psiquiátricos, si hay cientos de millones de niños en el mundo que pueden ser clientes inmediatos? Sólo se necesita el concurso de burócratas, técnicos y psiquiatras que comprendan el potencial en juego.
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